Baja Talla
La definición de estatura anormalmente baja proviene de la estadística.
¿Cuándo un niño es anormalmente bajo? Cuando mide menos que la mayoría de los niños de su edad. Para poder definir objetivamente este problema debemos conocer algunos conceptos básicos de estadística.
En un grupo de 100 niños de 6 años nacidos el mismo día no todos tienen la misma talla, existe una estatura media y los niños se van dispersando de la media hacia los extremos de tal manera que su distribución forma una línea curva cuya imagen tiene la forma de campana (Campana de Gauss) donde los más altos y los más bajos estarán en los extremos.
Distribución gaussiana de la talla de una población normal   Por ejemplo en este grupo de niños Argentinos de 6 años el más petiso medirá 104 cm , y el más alto 124 cm . La mayoría de los niños se encontrará entre 110 y 118 cm . Estadísticamente se divide el área de esta campana en varias porciones llamadas desvíos estándar (DS). Estadísticamente se define como talla baja aquella que se sitúan por debajo del segundo DS, es decir - 2 DS de la media de estos niños. Todos los niños de 6 años que midan entre 106 cm y 120 cm serán normales. Los que miden menos de 106 cm tendrán baja talla.
 

Los DS determinan Percentilos (P). El percentilo 50 coincide con la media de este grupo. Un niño percentilo 50 (P50) de talla, significa que de 100 niños de la misma edad 50 miden más y 50 miden menos. Un niño percentilo 75 (P75, coincide con + 1 DS de la media) significa que 75 niños miden menos y 25 niños miden más. Como estadísticamente se define que lo normal corresponde con los - 2 DS y +2 DS (Es decir entre P3 y P 97), aquellos niños que midan por debajo del P3 tendrán baja talla.

Las causas de baja talla pueden agruparse en tres categorías:
•  Variantes normales de baja talla: No se puede encontrar ninguna causa orgánica para la baja talla. La causa más común de este grupo es la baja talla familiar
•  Baja talla de origen congénita: En general es secundaria a retraso de crecimiento intrauterino, ya sea por infección perinatal, radiaciones, fármacos o desnutrición materna y en general no tiene tratamiento.
•  Baja talla secundaria a una enfermedad para la que existe tratamiento: Desnutrición, enfermedades gastrointestinales, cardiovasculares, o renales crónicas. Dentro de este grupo se encuentran el hipotiroidismo y el déficit de hormona de crecimiento para los cuales existe una hormona sustitutiva.

 

¿Cómo se llega a la causa de la baja talla?

Un niño con baja talla (definido como talla menor al P3), con talla normal al nacimiento, proporciones corporales normales, ausencia de enfermedades crónicas, ausencia de deficiencias hormonales, ausencia de trastornos psicoafectivos y con una nutrición adecuada presenta una talla baja idiopática (de causa desconocida).
Una vez hecho el diagnóstico de baja talla idiopática se estudia el rango genético (basado en la talla al nacimiento y la talla de los padres). Si la talla está por debajo del rango genético se trata de un Retraso constitucional del crecimiento y desarrollo . Si en cambio la talla se encuentra dentro del rango genético se trata de Baja talla familiar .
Los niños con RCCD alcanzan la talla y desarrollo sexual normales más tarde de lo que corresponde. Los niños con BTF adquieren la pubertad a la edad habitual y una talla acorde a la estatura de los padres.

Ir a listado
 
Bronquiolitis
El aparato respiratorio está muy expuesto a la agresión de los virus y las bacterias. Si éstos ingresan al organismo, son capaces de producir una infección. De acuerdo a la región del aparato respiratorio que se vea más afectada, se tratará de una laringitis, bronquitis, bronquiolitis, neumonitis o neumonía. (Te recomiendo leer fiebre e infecciones de la carátula)  

La bronquiolitis es la infección del bronquiolo. Éste es el bronquio más pequeño de la via aérea, luego continúa el alvéolo. Existe un grupo de virus como el Virus Sincicial Respiratorio, que en los menores de 18 meses tienen la capacidad de infectar exclusivamente al bronquiolo,generando una abundante secreción mucosa y broncoespasmo, ocluyéndolo. Todo esto produce una importante dificultad respiratoria, tos intensa, taquipnea (aumento de la frecuencia respiratoria), dificultad para alimentarse y para dormir.
Una vez instalado el cuadro es importante poder categorizar la gravedad, ya que de eso dependerá el tratamiento. Si el niño a pesar de los síntomas puede alimentarse y dormir, se trata del cuadro más leve (bronquiolitis grado 1), y debe tratarse con hidratación de la via aérea (nebulizaciones o vapor), alimentación fraccionada (menos cantidad mas seguido), debe dormir semisentado, y se debe realizar quinesiología vibratoria. La clásica quinesiología percutoria (golpecitos en la espalda) puede empeorar el espasmo. Afortunadamente la mayoría de los pacientitos presenta el cuadro mas leve.
En pacientes de bajo peso, prematuros, o que no recibieron leche materna, el cuadro puede progresar hacia el grado 2. En este caso, debido al gran esfuerzo respiratorio, el bebé no puede dormir. Al tratamiento del grado 1 se le suele agregar nebulizaciones con broncodilatadores (aunque su efectividad en este cuadro no esta demostrada), si en 24 hs. el cuadro no mejora, se debe internar para administrar oxígeno. El grado 3 es el cuadro más severo, que requiere internación en terapia intensiva pediátrica, con oxigeno permanente, hidratación endovenosa ya que no puede alimentarse, y corre riesgo de deshidratación. Si el médico constata algún signo de sobreinfeccion bacteriana (suele complicarse con neumonía) administrará antibióticos endovenosos. En los grados 2 y 3 la acumulación de secreciones respiratorias es tan importante que se debe realizar quinesiología tres a cuatro veces por día, con aspiración de las secreciones traqueales con una sonda, a través de la boca.
Actualmente no existe una vacuna preventiva para esta enfermedad, existe un suero para aplicar en forma endovenosa a prematuros en riesgo de sufrir un cuadro grave.
La lactancia materna es la forma mas eficiente para prevenir este cuadro. Aquellos pacientitos que sufrieron una bronquiolitis grado 2 o 3, presentaran una predisposición para sufrir broncoespasmos ante resfríos comunes. Es fundamental que estos niños vivan en un ambiente libre de humo, ya que éste empeorara la inflamación crónica de la via aérea, también se deben aplicar la vacuna contra la gripe y el neumococo, para disminuir los cuadros respiratorios que puedan desencadenar broncoespasmo.

Ir a listado
 
Broncoespasmo
El broncoespasmo es la disminución del diámetro interno del bronquio, producido por inflamación de la mucosa interna o por contracción del músculo externo del bronquio.
El bronquio es un órgano tubular cuya función en transportar el aire inspirado del exterior a los alvéolos, y desde éstos al exterior para ser espirado. En cada movimiento respiratorio entra una cantidad fija de aire al pulmón. Al producirse el broncoespasmo, entra menos aire, entonces como mecanismo de defensa se produce un aumento de la frecuencia respiratoria (taquipnea) y tos.
 

Hasta un tercio de los menores de 6 años presentará broncoespasmo ante infecciones respiratorias leves, ya que la inflamación de la mucosa interna del bronquio producida por la infección es la principal causa de broncoespasmo.
La mayoría de estos chicos dejará de hacer broncoespasmo al crecer y madurar los pulmones.
Aquellos niños con antecedentes familiares de asma u otras manifestaciones alérgicas como el eccema, tienen posibilidad de continuar sufriendo broncoespasmos más allá de la infancia.
El tratamiento del broncoespasmo depende de la severidad del cuadro. Los cuadros leves y moderados deben tratarse con broncodilatadores (salbutamol, albuterol, salmeterol) que pueden administrarse por nebulización o aerosol con aerocámara. Los cuadros más severos se tratan con broncodilatadores y corticoides, ya sea por vía oral o inyectables.
Luego de un cuadro severo o muy prolongado se justifica realizar un tratamiento preventivo con corticoides inhalados a través de una aerocámara. Estos tratamientos son efectivos para disminuir la severidad y la recurrencia de los broncoespasmos.
Los niños que sufren broncoespasmos a repetición deben recibir la vacuna contra la gripe y contra el neumococo.

Ir a listado
 
Bulimia
 

La bulimia y la anorexia nerviosa son los trastornos alimentarios más frecuentes, y están desencadenados por la búsqueda desenfrenada de la delgadez como medio de aceptación social y para alcanzar el éxito. El modelo corporal que actualmente tratan de imponer los medios masivos de comunicación es inaccesible para la mayoría de las personas. No solamente muestran la figura hiperdelgada como sinónimo de status, sino que además favorecen el consumo desenfrenado, cosas que son incompatibles. Actualmente la bulimia y la anorexia nerviosa son una epidemia social.
La bulimia es una enfermedad que tiene múltiples causas predisponentes, que desencadenan comportamientos anormales relacionados con la ingesta alimentaria: el enfermo alterna períodos de atracones (comer compulsiva y desenfrenadamente), con conductas que intentan compensar esos atracones: dietas, provocación de vómitos, ingesta de laxantes, diuréticos o enemas. Los períodos de atracones provocan sensación de autorechazo y baja autoestima hasta el punto de generar las conductas compensatorias. Los factores predisponentes suelen ser problemas familiares (especialmente familias disfuncionales y violencia familiar), personalidad perfeccionista y excesivo énfasis en la apariencia física.

Existen dos tipos de bulimia:
1-
  Tipo purgativo.
2- Tipo no purgativo
En el tipo purgativo el paciente suele provocarse vómitos, utiliza laxantes, diuréticos o enemas, mientras que el no purgativo hace ayuno o ejercicio intenso.

Los pacientes bulímicos suelen presentar las siguientes conductas:
  Atracones de comida a escondidas como mínimo 2 veces a la semana durante al menos 3 meses
  Almacenamiento de alimentos en distintos lugares de la casa
  Ingesta de la comida de otros y, cuando son sorprendidos, negación de la evidencia
  Consumo indiscriminado de chicles sin azúcar y de cigarrillos.
  Ingesta compulsiva de alimentos congelados, de restos de comida tirados en la basura o incluso de la comida de las mascotas.
  Consumo abusivo de agua, café, leche y bebidas Light.
  Vómitos autoprovocados.
  Chupar y escupir la comida.
  Uso indiscriminado de laxantes, enemas y diuréticos.
  Aumento del ejercicio físico sin otro fin que quemar calorías.
  Aumento de las horas de trabajo y estudio, pero con una consiguiente disminución del rendimiento.
  Incremento de la irritabilidad.
  Mentir
  Escaso contacto familiar
  Vida social intensa con intervalos de aislamiento.
  Actividad sexual que va de la abstinencia a la promiscuidad.
Abuso de alcohol y drogas, a veces hasta perder el conocimiento.

Signos y síntomas:
  Fatiga y pérdida de energía.
  Falta de menstruación (amenorrea) o menstruaciones irregulares.
  Calambres, mareos, vértigo y dolor de cabeza.
  Diarrea, constipación o deshidratación
  Latidos cardíacos irregulares, arritmias.
  Depresión o melancolía.
  Pérdida de pelo (alopecia).
  Dolor de estómago.
  Erosión del esmalte dental, decoloración de los dientes y caries.
  Dolor de garganta crónico (odinofagia).
  Hipertrofia de las glándulas parótidas (cara hinchada).
  Hipotensión.
  Dolor de pecho.
  Esofagitis, úlcera o pancreatitis.
  Dilatación y ruptura gástrica.
  Anemia.
  Lesiones en las manos y nudillos.
  Infarto y muerte (casos crónicos)

Las mujeres tienen cuatro a cinco veces más posibilidad que los hombres de padecer un trastorno nutricional. La bulimia suele comenzar en una adolescente predispuesta con una dieta inocente. Como las bulímicas no suelen presentar adelgazamiento, los síntomas pueden existir durante mucho tiempo hasta que se sospecha. Cuanto más tiempo pase, más difícil será el tratamiento. El paciente enfermo de bulimia sabe que tiene un problema.

Tratamiento
El tratamiento se basa en romper el ciclo de ingestión excesiva de alimento y purga. El tratamiento debe incluir técnicas de modificación de la conducta, así como terapia individual, de grupo, familiar o una combinación de todas ellas.
Se pueden utilizar medicamentos antidepresivos en los casos que coincidan con la presencia de depresión.
La participación en grupos de autoayuda puede ayudar a algunas personas con bulimia.

Pronóstico de la Bulimia :
La bulimia es una enfermedad crónica y muchas personas afectadas continúan presentando síntomas a pesar del tratamiento. Las personas con complicaciones menores, con fuerza de voluntad y una familia continente y capaz de abrirse para solucionar los problemas tienen más oportunidades de recuperación.

Ir a listado

.....
Baja talla Bronquiolitis
Bronquitis Obstructiva Recidivante (BOR)
Broncoespasmo Bulimia
 
     
 
Buenos Aires,  
Google